Atendiendo al Ser:
La magia del Kriya Hatha Yoga de Babaji
Por Durga Ahlund
OM KRIYA BABAJI NAMA AUM
Este mantra tiene el poder de conectar el
propio corazón con el latido del corazón del
Universo. Uno no puede hablar del Kriya Yoga de Babaji sin
mencionar este mantra. Crea una línea directa de comunicación
con la "Gracia Divina" del legendario siddha de
los Himalayas, Kriya Babaji Nagaraj. Lo mismo que Dios no
puede ser visto con los ojos físicos, sino que se revela
a Sus Devotos, igual sucede con el Sathguru Kriya Babaji.
Babaji muestra su forma física solo a unos pocos, pero
se revela a Sí mismo a todos Sus devotos.
En otoño de 1994 asistí a una
conferencia de introducción y a una meditación
de Kriya Yoga de Babaji con Marshall Govindan. Había
estado practicando yoga intensamente durante una década,
estaba estancada en mi disciplina y era una coleccionista/practicante
de técnicas, pero cuando el señor Govindan preguntó
íntimamente a todos los que nos habíamos reunido
allí por qué habíamos venido, no supe
qué responder. Lo que sabía es que todavía
sufría periódicamente de una melancolía
que provenía de un "vacío", un conocimiento
de que faltaba algo. Durante la tarde nos fue enseñado
el mantra Om Kriya Babaji Nama Aum. Lo cantamos en modo de
llamada y respuesta. Lágrimas rodaron por mi cara conforme
cantamos, y una impresión de luz apareció en
mi frente. Conforme me estaba inscribiendo para asistir al
seminario de fin de semana le dije a Govindan que el mantra
era la razón por la que había venido esa tarde.
Él dijo, "Humm, ¿entonces por qué
esperaste tanto tiempo?". Yo dije, "le preguntaré
a Babaji, supongo que todo viene en el momento correcto, ¿no?"
La práctica de yoga generalmente se
ha convertido en sinónimo de hatha yoga en Occidente,
donde es practicada principalmente como una forma física
de ejercicio. Muchos practicantes de yoga llegan eventualmente
a sentir que falta algo en su práctica. Podemos haber
comenzado a practicar hatha yoga para volvernos físicamente
fuertes, para controlar los efectos del estrés o para
vencer un problema de salud. Pero la magia del yoga está
en que cuando colmamos una necesidad, surge otra necesidad,
y siempre permanece ahí "algo faltante".
Con nuestra práctica de yoga gradualmente nos volvemos
despiertos y conscientes de lo que nos falta.
Hay muchas escuelas de yoga en Occidente,
pero pocas tradiciones, e incluso menos son las que producen
un desarrollo integral de toda la persona, colmando nuestras
necesidades en todos los niveles, como lo hace el Kriya Yoga
de Babaji. Es una disciplina práctica completa, un
enfoque abierto de corazón, para practicar yoga y vivir
la vida. Fluye directamente de la tradición Siva Yoga
Diddhantam del sur de la India, desarrollada por los 18 siddhas
yoga tamiles durante el periodo del 200 al 1.200 después
de Cristo. Kriya Babaji Nagaraj desarrolló su "Kriya
Yoga" a partir de las técnicas y enseñanzas
de esta tradición de los 18 siddhas, en particular
de aquellas enseñadas por su gurú Boganathar.
Éste es el mismo Babaji que fue descrito por Paramhamsa
Yogananda en su "Autobiografía de un Yogui".
Su kriya yoga fue descrito por M. Govindan en el libro "Babaji
y la Tradición de Kriya Yoga de los 18 siddhas, y en
una serie de libros escritos por.T. Neelakantan y S.A.A. Ramiah.
El quíntuple camino del Kriya Yoga de Babaji
El Kriya Yoga de Babaji es un quíntuple
camino que incluye kriya hatha yoga para el cuerpo físico;
kriya kundalini pranayama para el cuerpo vital, el asiento
de las emociones; kriya dhyana yoga (meditación) para
el cuerpo mental, la mente racional, y el asiento de los sentidos;
kriya mantra yoga para la mente más elevada del cuerpo
intelectual; y kriya bhakti yoga para el cuerpo espiritual,
el cuerpo de gozo. Esto purifica la consciencia individual
en todos los cinco niveles de existencia, construyendo una
base integrada para la paz, el amor y la ecuanimidad duraderos.
Cada uno de estos tipos de yoga afectan profundamente a más
de un cuerpo, y en la práctica, a menudo son combinados
juntos. Así, por ejemplo, en el Kriya Yoga de Babaji
podemos cantar, meditar o visualizar y dirigir la fuerza vital
mientras practicamos las diversas posturas.
Kriya Hatha Yoga de Babaji
El Kriya Yoga de Babaji enseña una
base de 18 asanas con variantes. Los siddhas, maestros de
yoga, registraron sus enseñanzas en hojas de palma.
Los siddhas miraban la vida y el cuerpo de uno como su campo
de experimentación. Un cuerpo humano, dijeron, era
para ser transformado en un cuerpo divino y usado como ayuda
para la autorrealización. Los siddhas hablaron de más
de 8.4 millones de asanas. Babaji destiló la práctica
de su hatha yoga hasta la serie estándar de 17 y el
saludo al sol, con variaciones para ser usadas para condicionar
el cuerpo sutil y prepararlo para los profundos estados de
meditación. Esta serie de asanas cuando son practicadas
diariamente con las "kriyas" (micromovimientos repetitivos),
masajean profunda y completamente y limpian los canales de
energía, y fortalecen los órganos y sistemas
de todo el cuerpo físico, estimulando además
el despertar de la kundalini shakti, al generar un calor interno.
La intensidad de una práctica diaria nos beneficia
enormemente física y espiritualmente. Porque sinceramente,
es la repetición diaria, practicando pacientemente
con siempre incrementada perseverancia, la que genera este
calor interno. Sólo los movimientos físicos
de la asana ya fortalecen el cuerpo, y la consciencia que
se desarrolla puede llevar el éxito a las actividades
del día a día. Pero además, la práctica
diaria del kriya (acción con consciencia) hatha yoga,
que combina la consciencia con el control físico, activa
el proceso de realizar quién es uno realmente.
Lo que somos es consciencia pura residiendo
en un cuerpo. Nuestra vida está entremezclada con movimientos
de todos los planos de existencia, nuestros pensamientos,
emociones, tensiones, percepciones de los sentidos y nuestros
recuerdos. Estamos atrapados en una red compleja. Las posturas
de la serie de 18 fueron escogidas para purificarnos en todos
los cinco niveles de existencia. Purificar y calmar la mente
es purificar una cierta función de la consciencia,
pero tiene que estar apoyado por trabajo en los niveles físico,
emocional, intelectual y espiritual. Estas posturas como una
ciencia pueden enseñarnos a tener consciencia del cuerpo
físico como un todo, sin separarlo en mente, cuerpo
y sensaciones. Tenemos que cambiar toda la vida a la vez,
no sólo en partes, pieza a pieza.
Debemos aprender a estar atentos al cuerpo
físico y a sus sensaciones internas, porque el cuerpo
mismo es una guía para nuestra salud. Podemos apoyar
al cuerpo fortaleciendo sus sistema nervioso. Construimos
nervios fuertes dirigiendo los movimientos de energía
dentro del cuerpo, en la quietud de una postura estática.
En la quietud, con la atención en ralentizar la respiración,
nuestros pensamientos se ralentizan y llegan a descansar,
llevándonos a descubrir la fuente de nuestros pensamientos.
Desde este lugar, podemos comenzar el auto-examen de nuestras
dudas, miedos e impulsos habituales, al igual que percibir
y nutrir nuestras aspiraciones espirituales. Es sólo
con una mente calmada que las facultades más elevadas
de discernimiento e intuición pueden trabajar sobre
nosotros. Éste es el yoga de la transformación.
Patanjali y Asana
Patanjali en su clásico Yoga Sutras,
prescribe cómo avanzar en la asana de yoga. Nos dice
que la asana debe ser sthira (constante, estable) y sukha
(fácil, cómoda). Sukha significa "soltura"
pero también significa "alegría" o
"gozo". Patanjali define asana como un estado. Dice
que estas cualidades de nuestro cuerpo, estabilidad y soltura,
deben ser aplicadas a nuestra mente también. La mente
debe estar libre de tensión y de turbulencia. Él
dice de usar el pranayama para calmar y equlibrar el cuerpo
y la mente, a través de integrar el prana con la consciencia
individualizada. Avanzar en las asanas implica una relajación
del esfuerzo y una sintonización de la mente en las
cualidades expansivas de la pura sensación, la pura
vibración. Él aumenta la fórmula y nos
dice en las fases posteriores de la práctica de la
asana entrenar la mente para que se concentre en estar continuamente
consciente de un objeto infinito. Él dice que permanecer
más en este estado de sukha en asana, desviando todas
las distracciones y dualidades, de modo que eventualmente
te vuelvas "invulnerable a las dualidades", cuando
"nada pueda perturbarte más".
El corazón del Kriya Hatha Yoga es
permitir que las posturas emerjan del esfuerzo hacia un mantenimiento
sin esfuerzo donde el estado de la mente esté contínuamente
consciente de un sujeto u objeto infinito. Con el fin de hacer
esto, se nos enseña a equilibrar la tensión
y la relajación. Equilibrando la tensión y la
relajación somos capaces de mantener una postura muy
fácilmente. Aún más, este sistema enfatiza
el equilibrar la tensión en un postura con un periodo
de relajación una vez salimos de la postura. Esto no
es relajación en la inercia sino relajación
en nuestro cuerpo espiritual. Esta relajación permite
a nuestro cuerpo espiritual que aligere, cure y transforme
a nuestros cuerpos no tan sutiles.
Dirigiendo el Flujo de la Energía
Pránica
Cuando liberamos las contracciones del cuerpo
y la mente y somos libres de la inquietud y la perturbación,
encontramos nuestro ser abierto a los movimientos de la consciencia
espiritual. Cuando equilibramos la tensión y la relajación
mientras estamos en las posturas, creamos el espacio y las
condiciones en el cuerpo en las que el prana, el animador
de la vida y la energía de la Consciencia, puede entrar
e impregnar.
Conforme coloqué mi cuerpo en cada
una de las posiciones fijas de las posturas, canalicé
deliberadamente el movimiento de esta energía, al dirigir
la respiración, con la intención de limpiar
y fortalecer los caminos que distribuyen la fuerza vital dentro
del cuerpo sutil. Intentaba estimular las áreas bloqueadas
que estaban restringiendo la circulación de la energía
y reduciendo la nutrición de las células, para
que se abrieran y fueran nutridas. Conforme la células
fueron penetradas con prana los cuerpos físico y mental
se sienten bien y desaparece la incomodidad. Las asanas yóguicas
nutren niveles profundos.
¿Cómo movemos conscientemente
el prana en las posturas?
Se requiere presencia y esfuerzo. Al observar
la respiración, al concentrarnos en cada inhalación
y exhalación podemos ralentizar cada respiración
entrante u cada respiración saliente, igualarlas y
hacer rítmica la respiración. De esta forma
adquirimos la primera condición necesaria para controlar
el prana, la consciencia y la quietud. En este estado el prana
puede ser dirigido a cualquier sitio donde pongamos nuestra
atención. Cuando nuestra atención está
en la respiración, podemos "dejar partir"
cualquier sensación presente. Además, la fase
de "kriya" (pequeños movimientos repetitivos)
masajea gentilmente los órganos internos e incrementa
el flujo de la circulación.
Una vez el prana está fluyendo hacia un área
bloqueada, sucederá una de dos cosas. Las fibras del
músculo bien se soltarán progresivamente con
cada exhalación y el área contraída "dejará
partir" y se abrirá a la energía del prana,
o el área no "dejará partir", y en
vez de eso una emoción vendrá acompañada
por una sensación específica, que podemos seguir.
De cualquier manera, conforme nos movemos conscientemente
a través de esta serie de posturas, con sensitividad
y reflexión, podemos sentir suavemente el poder curativo
del prana penetrando en los profundos recovecos del cuerpo,
y las tensiones profundamente sostenidas del cuerpo y la mente.
Conforme toco repetidamente mis áreas
crónicamente tensas, me vuelvo consciente de los persistentes
anhelos y deseos de mi mente que deben haber creado estas
tensiones. Mis miedos surgen, junto con mis dudas y sentimientos
de nos ser digna de experiencias espirituales. Descubrí
creencias profundamente sostenidas, que me retenían
en mi cuerpo, en mi práctica y en mi vida..
La magia de esta práctica era que
conforme estas creencias y conceptos negativos de mí
misma surgían me encontré "dejándolos
partir", y consecuentemente, "iluminando".
Cada vez que volvía a la serie de posturas me sentía
aliviada, libre y algunas veces incluso divertida conmigo
misma. La respiración consciente profunda inducía
a mi mente al relax pero además, conforme entraba en
la quietud, la relajación se desarrollaba en una calma
estable y constante. Las posturas fueron gradualmente siendo
sostenidas por el prana en vez de por el esfuerzo.
Un camino para la Auto-realización
La práctica del Kriya Hatha Yoga de
Babaji nos invita a explorar nuestro cuerpo físico
en nuestra búsqueda del Ser. Desde el momento que nosotros
empezamos, nuestra atención es directamente dirigida
de nuestro ser interno, hacia nuestro gran Ser. En la kriya
asana vanekom, la postura del saludo, la primera pose, nosotros
honramos al Ser, a Dios, el Vidente el cual mora dentro nuestro,
como nosotros. Nosotros no somos conscientes de nuestra Divinidad
interna, como el Ser, por las impurezas de la mente y las
distracciones de los sentidos. Esto incluye la ignorancia
fundamental creada por el egoísmo, el hábito
de identificación con nuestros pensamientos. Nuestros
pensamiento son la barrera que nos priva de conocer que es
lo que hay más allá de la mente.
Además, lo que yo encontré
a través de la continua práctica de vigilar
mis inhalaciones y exhalaciones, fue una realización
del sonido místico Aum vibrando a través de
la respiración. Kriya Yoga nos enseña sobre
el poder de la formula divina de "Soham", el sonido
mantrico de la respiración. "So", Eso, el
Ser universal y "aham", yo, el ego individual. Yo
soy Eso. A través de nuestra respiración normal
nosotros somos todos apremiados constantemente a realizar
la Verdad de nuestro Ser, para asertar nuestra Divinidad con
cada inspiración y negar nuestra existencia con cada
expiración.
Auto-estudio y práctica de Asanas
Patanjali define su Kriya Yoga como práctica
constante, devoción al Señor y autoestudio,
en sus Yoga-Sutras (II.1). En el Kriya Yoga de Babaji usamos
la práctica de asanas como un medio de autoestudio.
Conforme comencé a observar mi mente, sus respuestas
y movimientos automáticos, descubrí los juegos
que estaba jugando y cómo éstos estaban obstruyendo
mi crecimiento. Registré mis deseos personales, aquellos
controlados e incontrolados, y mis metas, lo que estaba alcanzando,
y lo que mi mente temía que podría perder o
lo que podría soltar.
El Kriya Yoga me ha ayudado a desarrollar
una verdadera comprensión de la necesidad del autoestudio.
Aprendí el valor de las cualidades yóguicas
del "desapego" y la "práctica constante".
El desapego liberó mi mente de la confusión
y la ansiedad. El desapego y la práctica constante
me ayudaron a simplificar y ha tomar alegremente las decisiones
correctas de mi vida. Con estas herramientas descubrí
apegos profundos, tendencias y deseos que me habían
mantenido atada a ciclos de sufrimiento. Fueron el desapego
y la práctica constante los que me ayudaron a separar
mis necesidades de mis deseos y a descubrir lo que es verdaderamente
valioso de tener, la felicidad duradera.
Purificación a través del Kriya Hatha Yoga
Conforme mi práctica de hatha se hizo
más comprometida y más meditativa y devocional,
comencé a sintonizar con las energías y la gracia
de la práctica. Las emociones negativas comenzaron
a decaer conforme hacía la asana, me sentaba en asana,
o me volvía hacia el interior y sintonizaba con el
Ser. Supe que el Kriya Yoga de Babaji me estaba ayudando en
mi práctica de yoga cuando comencé a negarme
a expresar emociones negativas. Observé que expresar
hacia fuera una emoción como la ira me dejaba exhausta,
pero, pero otro lado, no expresar una emoción negativa
no me dejaba cansada o sintiéndome "trastornada",
si sencillamente le daba a la emoción libertad para
que viajase a través de mí. La percepción
interna que estaba aprendiendo a través de mi práctica
diaria de las posturas me ayudó a observar las emociones
como una "pura sensación" en mi cuerpo a
través del día. El Kriya Yoga le enseña
a uno a tener un sentido de reverencia hacia el cuerpo y hacia
los demás. Enseña el significado más
profundo de ahimsa, no dañar. La consciencia de esto
me ayuda a rechazar la negatividad al liberarla conforme surge.
Efectos espirituales de mi práctica de Kriya Hatha
Yoga
Se dice que al meditar en el Infinito, la
asana es dominada. Patanjali nos dice que al dominar la asana,
podemos aprender a estar imperturbados por los pares de opuestos,
y progresivamente aprender a discernir entre lo permanente
y lo impermanente.
Permaneciendo por periodos más largos
de tiempo, flotando en el prana, comencé verdaderamente
a usar esta práctica de Kriya Hatha yoga para experimentar
el Ser. Los sabios nos dicen que el sistema nervioso humano
está diseñado para expresar la totalidad de
la Consciencia. ¿Es posible para nosotros morar en
el Infinito mientras vivimos en este cuerpo finito? Cuando
el esfuerzo cesa y cuerpo/mente/asana pierden sus respectivas
identidades, descubrí que podía disolverme hacia
el Infinito.
Aunque yo no puedo sondear el Infinito, he
sentido una acometida hacia arriba de profunda felicidad o
paz, incluso gozo, conforme sentí una expansión
de mi corazón. Sentí que el silencio y la quietud
impregnaban mi cuerpo, en una sensación de la difusión
uniforme de la Consciencia.
Los Siddhas nos dicen que el cuerpo humano
es el centro místico, el pasaje sagrado a la última
realidad y la liberación es disponible sólo
dentro de él. Si la Divinidad existe en cada uno de
nosotros, entonces ello es para cada uno de nosotros y así
mismo para ser probada por cada uno de nosotros. Yo sé
que he hallado lo que había perdido.
Copyright diciembre 2000 por Jan Ahlund.
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