Babaji's Kriya Yoga
Babaji's Kriya Yoga Images
English Deutsch Français FrançaisEspañol Italiano Português PortuguêsJapanese Russian Bulgarian DanskArabic Farsi Hindi Tamil Turkish

 
                                            

Karma: ¿causa o consecuencia? - parte 2
Por Marshall Govindan


Hemos definido el karma como esa ley o principio de la naturaleza que requiere que toda acción, palabra o pensamiento tiene un efecto o consecuencia. Hemos comentado los diversos tipos de karma, y si nuestras vidas están determinadas por el destino o por el libre albedrío.

Continuando con nuestro comentario respecto a las cuestiones que evoca el término “karma”, podemos preguntarnos también: “¿Qué es la gracia?”, “¿Qué tiene que ver con el karma?” y “¿Cómo puede el Kriya Yoga neutralizar el karma?”

¿Qué es la gracia? El concepto de gracia se encuentra en todas las enseñanzas de los Siddhas, al igual que en muchas religiones del mundo. Refleja el reconocimiento general de que nuestras oraciones son respondidas por una fuente de benevolencia, independientemente de lo que merezcamos. Con el karma, obtenemos lo que merecemos. Con la gracia recibimos lo que es elevador e inspirador para nuestra alma, en respuesta a su llamada. Igual que toda acción, palabra o pensamiento tiene, por la ley del karma, una consecuencia o reacción necesaria, hay una ley superior que permite al alma individual (el jiva) comunicar con el Alma Suprema del universo (Ishvara).

El Siddha Tirumular se refiere a la Gracia como uno de los cinco actos del Señor:

“Creación, Preservación y Disolución,
(que otorga a los descanso del torbellino del nacimiento y la muerte)
Ofuscación y Gracia
(que redime al Jiva tras la vida)
Él llenó de éstas a las almas Sakala
Todos estos cinco actos,
Suyos son sin principio”
–Tirumandiram, verso 2418

(Las almas Sakala son aquellas almas impedidas por las tres impurezas: ignorancia, karma y engaño).

Más aún, él le da una forma a esta gracia: Nataraja, el Señor de la Danza:

En el esplendoroso templo (de Chidambaram)
Él danzó,
Para que los dos rishis (Patanjali y Vyagrapada) lo presenciaran,
Él danzó, con forma, sin forma y como forma cósmica,
Dentro de la Gracia Divina de Sakti
Él danzó,
Él los siddhas, los anandas,
Como forma de la Gracia
Él estuvo y danzó”,
- TM verso 2790

Esta Auto-realización y realización de Dios es una Gracia Divina que desciende sobre el devoto que se entrega al Señor. El propósito de los cinco actos mencionados del Señor es ayudar al alma a librarse de sus impurezas, conocidas como “pasa” o ataduras. Los cinco actos no son entretenimientos, sino por causa del amor del Señor hacia las almas. Esto se señala claramente en el siguiente verso:

Fue Su gracia la que me condujo a Pasa (atadura a la impurezas)
Fue Su gracia la que me liberó de Pasa
Fue Su gracia la que me otorgó Mukti en amor divino
Fue Su gracia la que me entregó amor
Por el estado más allá de Mukti.
- TM, verso 1802

¿Cómo puede el Señor causar que las almas nazcan en una vida de sufrimiento? Tirumular responde a esta cuestión:

En Su Gracia nací,
En Su Gracia crecí,
En Su Gracia descansé en la muerte;
En Su Gracia estuve ofuscado;
En Su Gracia probé el gozo de ambrosía;
En Su Gracia, Nandi, mi corazón entró.
- TM, verso 1800

Así, el Señor le da a las almas un cuerpo para resolver su karma; las apoya para que puedan experimentar los resultados de sus acciones, y así aprender sabiduría de ellas; les da descanso mediante la destrucción del cuerpo; les da oscurecimiento para velar su verdadera naturaleza como consciencia (cit) y eventualmente gozo, produciendo la ecuanimidad respecto al karma; finalmente les libera de la atadura de la ilusión de que yo soy el cuerpo, yo soy los deseos, en la liberación. Así, todos Sus actos son expresiones de Su Gracia.

Patanjali ha dejado claro que el Señor mismo no es afectado por el karma o el deseo, por tanto, Su gracia no está limitada por éstos:

“Ishvara es el Ser especial no afectado por aflicción alguna, acciones, frutos de la acción (karma) o por cualquiera impresión interna de deseo (samskaras)”- Yoga-Sutras 1.24.
Él contribuye también a la afirmación de Tirumular acerca del propósito al decirnos que “Lo visto existe sólo por causa del Ser”, Yoga –Sutras II.21. Esto es, el mundo (lo Visto) da experiencias y por tales experiencias despertamos gradualmente del sueño de que somos lo visto, y descubrimos que somos el Vidente.

¿Es la Gracia Divina accesible a todos? Sí, pero sólo aquellos que se han preparado a sí mismos conocen su disponibilidad y aspiran a ella. La Madre ha dicho: “La Gracia está igualmente para todos. Pero cada uno recibe según su sinceridad”. Esto requiere tapas o práctica intensa de Yoga, pero incluso ésta debe comenzar por el cultivo del no-apego:

Sepárate de tus deseos y pasiones;
Habiéndote separado,
Está fácilmente el lugar del Señor,
- TM, verso 2613

Y

Sepárate de tus deseos, sepárate de tus deseos
Sepárate de tus deseos igual que el Señor;
Cuantos más deseos, más penas;
Cuanto más renuncies, más será tu gozo,
- TM, verso 2615

Estas almas que han alcanzado un estado de desapego (vairagya) están en un estado de ecuanimidad. Miran igualmente a los resultados de las buenas y las malas acciones; no se excitan o se entristecen por ellas. En consecuencia, la gracia divina llega a ellos en la forma de un guía espiritual, que les muestra el camino hacia la liberación.

“Cuando el Jiva obtiene el estado de neutralidad
Hacia los actos, buenos y malos,
Entonces la Gracia divina desciende en forma del Gurú,
Elimina todos los atributos,
Implanta la sabiduría que es como una refrescante sombra celestial;
El Jiva se libra así del egoísmo,
Y de las otras tres impurezas,
Y se fundirá en unión con Siva.
- TM verso 1527

Así, la Gracia Divina desciende según el grado de esfuerzo y de florecimiento de las almas. Este descenso es clasificado en cuantro tipos, según la velocidad: el más lento, lento, rápido y más rápido. Éstos son referidos como cuatro senderos a los pies del Señor: dasa-marga, satputra-marga, saha-marga, y sanmarga.

Dasa-marga o carya es el sendero del sirviente del Señor, e implica servicio en el templo, limpieza, preparación de las ofrendas, alabanza del Señor, encender lámparas al Señor, como devoto.

Satputra-marga o kriya es el sendero del hijo o de la hija, donde la relación es más íntima. Son ejecutadas varias formas de adoración, incluyendo el uso de cantos, incienso, luz, flores, mantras e imágenes.

Saha-marga o yoga es el sendero de la amistad, y requiere que uno ejecute Kundalini Yoga para retirar los sentidos y controlar la respiración, volviendo la propia energía hacia adentro a través del nadi sushumna nadi, la adoración interna de los chakras, la contemplación de la luz interna en la corona.

Sanmarga es el sendero de jnana, donde uno realiza su verdadera identidad como el Ser, y finalmente como Ishvara. El conocedor, lo conocido y el conocer se vuelven uno, en un estado de trascendencia. La gracia se manifiesta en cuatro estados de liberación. Todas las impurezas se disuelven en el fuego de la consciencia del Ser Supremo adentro. Todas las contradicciones previas son disueltas. Ellos adoran al Señor día y noche en un estado de embriaguez y de trascendencia mística.

Aspiración

Sri Aurobindo y la Madre enseñan que el establecimiento de una vida divina sobre la tierra misma sólo puede ser logrado con la conjunción de dos fuerzas: una constante y ardiente aspiración por parte del sadhaka, y por el lado divino, una Gracia en respuesta, descendiendo desde arriba en respuesta a la llamada del sadhaka. Y siempre que haya una llama de aspiración ardiendo brillantemente en el corazón del sadhaka, la Gracia de la Madre Divina no puede sino responder. La aspiración es un movimiento hacia arriba de nuestra consciencia a través de la parte psíquica de nuestro ser hacia todo lo que es bueno, puro y hermoso; es una sed de conocimiento espiritual, una constante y silenciosa búsqueda de la Divinidad, un entusiasmo espiritual de nuestro alma por la perfección, el contacto con el Amor Divino, la Armonía y la Presencia. Es una llama interna purificadora, una necesidad por la luz de la consciencia. Una intensa búsqueda de ser absorbido en la Divinidad. “Te quiero, Señor, y nada que tu puedas darme”. Se siente como: “Sólo quiero vivir por ti, en ti, sin separación”. Uno lo hace sin impaciencia, pero con fe, ecuanimidad, concentración. El deseo, por el contrario, manifiesta al ego, que se niega a disolverse a sí mismo en el Único Ser. La aspiración es lo opuesto; uno es intensamente consciente de las limitaciones de la existencia dirigida por el ego, y uno busca salir de la prisión. Uno dirige las propias energías lejos del centro del ego. Uno rechaza los impulsos negativos y contradictorios del ego.


¿Cómo puede el Kriya Yoga neutralizar el karma?

Kriya significa “acción con consciencia”. Se deriva de la palabra “karma”, que significa “acción con consecuencia”. La consciencia sucede siempre que una parte de nuestra atención se separa su implicación con los cinco sentidos, pensamientos u otros movimientos de la mente, y se separa, observando meramente. La consciencia sucede siempre que estamos plenamente presentes en cualquier cosa que esté ocurriendo, y cuando escogemos ser el Vidente o el Testigo del drama de nuestras vidas. Uno practica varias técnicas o “kriyas” con el fin de cultivar tal consciencia en todos los cinco planos de existencia: físicamente a través de asanas o posturas físicas, vitalmente a través de la respiración de Kundalini pranayama, mentalmente a través de técnicas especiales de meditación, intelectualmente a través de Kriya mantra yoga, y espiritualmente a través del cultivo de Kriya Bhakti yoga, el yoga del amor y la devoción.

Kriya es por tanto un antídoto para el karma, porque cuando uno puede actuar con “consciencia” uno puede reflexionar previamente y permitirse ser guiado por el Ser más elevado de uno. Estando totalmente presente, centrado y calmado, uno no es barrido por los apegos o las aversiones. Por otro lado, en el estado de consciencia ordinaria, uno reacciona ante las fuerzas de la naturaleza, actuando a través de diferentes karmas, impulsado por los impulsos habituales o samskaras, que en su totalidad constituyen nuestro karma. Uno continua creando nuevo karma como resultado de los apegos y los deseos y las aversiones. Tal práctica de “Kriya Yoga” le permite a uno integrarla en la vida cotidiana, donde comienza la práctica real de Yoga. Uno cultiva el estar “activamente calmado y calmadamente activo”, reforzando la presencia en la propia vida del sattva guna, del equilibrio, la ecuanimidad, la consciencia, el desapego, el ser, la aceptación y el amor. Éste es el antídoto para nuestro karma, que actúa a través de los otras dos fuerzas mayores de la Naturaleza: rajas (actividad, a través del apego, con el sentimiento de “yo soy el hacedor”) y tamas (inercia, duda, miedo, con el sentimiento: “no puedo hacerlo, es demasiado difícil, estoy preocupado”). Al practicar las diversas kriyas del quíntuple camino del Kriya Yoga de Babaji: asanas, Kundalini pranayama, meditación, mantras y bhakti yoga, uno desarrolla más y más el sattva guna, o modo equilibrado interno de la Naturaleza, y uno se vuelve un maestro de su propia vida. Uno cesa de perpetuar el karma; uno agota las viejas tendencias kármicas. Uno descubre que “yo no soy el hacedor” sino meramente un instrumento, y éste es, verdaderamente, el Vidente. Esto requiere una purificación sistemática de las tendencias del ego, y así el Kriya implica también una auto-purificación de la falsa identificación con el cuerpo, mente, la personalidad y el desapego de los impulsos negativos y limitadores del ego. Como resultado uno descubre gozo incondicional o ananda, que es independiente de si uno obtiene o no lo que desea, física o emocionalmente. Sat chit ananda: ser, consciencia y gozo, por tanto se convierten tanto en el vehículo como en la meta del Kriya Yoga. Son el método y la meta, porque el Señor es Sat chid ananda, y el mundo es Su propia manifestación. Uno descubre una ley más elevada que nos permite superar la Ley del Karma.

La práctica sistemática del Kriya Yoga se convierte así en la llave maestra para vencer el karma y para realizar las metas finales del Dharma: la auto-realización y la realización de Dios.

 

Copyright 2005 por M.Govindan. Todos los derechos reservados

© 1995 - 2017 - Babaji's Kriya Yoga and Publications - All Rights Reserved.  "Babaji's Kriya Yoga" is a registered service mark.