Comprendiendo
los Yoga-Sutras de Patanjali
Kaivalyam: Libertad absoluta
Por M. Govindan Satchidananda
¿Cuál
es la meta primordial del Yoga? En el cuarto pada (capítulo)
de los Yoga-Sutras, Patanjali explica detalladamente esta
pregunta, y la define como: Kaivalyam. La mayoría de
los traductores y comentadores han traducido este término
como “Soledad”, particularmente aquellos que han
enfatizado el dualismo filosófico de Patanjali. Ellos
han concluido que la meta final del alma realizada es la partida
del plano físico. El divorcio entre el espíritu
y la carne de Nuevo, tan a menudo repetido en la literatura
espiritual. Aunque el Kriya Yoga de Patanjali se basa en la
filosofía Samkhya, tal como se ejemplifica por purusha
(consciencia, el Ser, el Vidente, el sujeto) frente a prakriti
(la Naturaleza, lo Visto, el objeto) en mi libro, “Los
Kriya Yoga Sutras de Patanjali y los Siddhas”, he mostrado
la influencia del Tantra, en general, y del Siddhantha en
particular, sobre la filosofía y la teología
de Patanjali. Basado en esta nueva perspectiva, otro significado
de la palabra “Kaivalyam”, como “Libertad
Absoluta", es más preciso.
Como kaivalyam es la meta del Yoga Clásico,
es importante tener una clara comprensión del significado
de este término. La mayoría de los comentadores,
como el notable erudito Georg Feuerstein, han concluído
más bien fríamente que la meta de “Soledad”,
tal como es descrita por Patanjali, requiere que uno deje
detrás este mundo cuando uno alcanza el estado más
elevado de "absorción cognitiva no diferenciada"
(Sutra I.18), conocido como asamprajnata samadhi.
Esta conclusion está quizás
enraizada en el prejuicio contra la Naturaleza, y especialmente
la "naturaleza humana" que parece impregnar a las
tradiciones espirituales en general, y a las tradiciones renunciantes
en particular. En este prejuicio está la asunción
de que las leyes de la Naturaleza son inmutables, y que por
tanto el único camino a su alrededor, por así
decirlo, es dejar este mundo atrás. Esto ignora el
gran potencial del alma auto-realizada para transformar su
vehículo físico, incluyendo los cuerpos intelectual,
vital e incluso físico. Los Yoga Siddhas, y más
recientemente Sri Aurobindo y los escritores contemporáneos
como Ken Wilbur han, sin embargo, afirmado nuestro potencial
para tal transformación de nuestra naturaleza humana
a escala colectiva. Pero hay muchas fuentes más antiguas
en la literatura de los Yoga Siddhas. Desafortunadamente,
hasta recientemente, estas fuentes han sido ampliamente ignoradas
fuera de un círculo muy limitado de iniciados.
Al mismo comienzo de los Yoga Sutras, (I.3)
Patanjali nos informa de esto cuando dice: “El Vidente
mora en su propia forma svarupa”. Esto es, el alma individual
o jiva, assume por expansión su verdadera naturaleza
o forma, Siva, la Consciencia Suprema. La perfección
de la absorción cognitiva, en sus fases progresivas,
tal como es descrita por Patanjali y los Siddhas, produce
una transformación radical en muchos niveles. La naturaleza
humana ordinaria, motivada previamente por las fuerzas constituyentes
de la naturaleza (los gunas) es sustituida por una naturaleza
superior (svarupa) según Patanjali en el cuarto pada.
(ver IV.34). El término svarupa significa literalmente
"la propia forma verdadera o naturaleza de uno".
Tirumular y otros siddhas se han referido ha menudo a svarupa
como “manifestación auto-iluminadora”.
En el verso II.25 Patanjali define kaivalyam
como sigue: “Sin esta ignorancia (avidya) no sucede
tal unión (samyoga). Ésta es la libertad absoluta
(kaivalyam) de lo Visto”. Avidya es definida por Patanjali
en el verso II.5 como “ignorancia”. Ahí
él señala: “Ignorancia es ver lo impermanente
como permanente, lo impuro como puro, lo doloroso como placentero
y el no-ser como el Ser”. En el verso II.17 Patanjali
nos informa de samyoga, diciendo: “La causa (de sufrimiento)
para ser eliminada es (samyoga), la unión del Vidente
y de lo Visto”. Samyoga puede ser comprendido como ese
estado de consciencia ordinario donde el Ser es identificado
con los objetos de su experiencial. Por ejemplo, cuando decimos
"yo estoy cansado" o "yo estoy preocupado"
o "yo quiero eso", estamos manifestando el estado
de samyoga, la unión del Vidente y de lo Visto.
En el cuarto pada, verso 27, Patanjali nos
informa que el método para liberarnos a nosotros mismos
de este estado de samyoga es desapegarnos continuamente de
la falsa identificación con los vrittis o fluctuaciones
que surgen dentro de la consciencia y sus acompañantes,
klesas o aflicciones. Este método es explicado en el
sutra I.12: “Mediante la práctica constante y
con el desapego (surge) el cese (de la identificación
con las fluctuaciones de la consciencia)”. Y en el verso
II.26 dice: “Discernimiento discriminativo ininterrumpida
es el método para su eliminación”.
El término Siddhantha significa el
término final o logro para el Saivita. Un siddha es
uno que manifiesta siddhi o perfección o poderes especiales.
"Yo soy el Supremo" dice el Vedantin. “Yo
me convertiré en el Supremo” dice el Siddhantin.
Aunque kaivalya se refiere a los logros finales, también
marca el comienzo de posibilidades ilimitadas. Pero kaivalyam
comprendido como el comienzo de "libertad absoluta"
es sinónimo al estado de un Siddha, quien ha permitido
al Ser Supremo descender dentro de él o ella misma
a todos los niveles, en completa entrega. Esto produce un
desarrollo integral a todos los niveles, no simplemente un
ascenso vertical fuera del mundo, como en la mayoría
de las tradiciones espirituales. Sólo una transformación
tal que abarque todo merece el reconocimiento con el término
"perfección". Estar espiritualmente despierto
en un cuerpo enfermo, en una mente y un vital perturbados,
no es perfección. Que el siddha se siga manifestando
en el plano físico o no, no tiene importancia. Si él
o ella lo hacen, es sólo con el fin de ser instrumentos
para el despertar y la transformación de la raza humana.
Si se van, no es porque sean forzados a hacerlo, por la degeneración
del organismo humano. Y a diferencia del voto del bodhisattva
en el Budismo, donde uno promete volver hasta que todos los
seres Sintientes alcancen la liberación final, el Siddhantin
se dedica a la transformación de este mundo, que no
es ilusorio o sin valor. Este mundo es intrínsecamente
divino. Es nuestro "margen" colectivo divino donde
el Señor, a través de nosotros, realiza su potencial
más grande.
Así el cuarto pada, no es el final.
El final está todavía por escribir por todos
nosotros, conforme realizamos nuestro potencial evolucionario.
En el Sutra IV.2, Patanjali nos informa no
solo de la posibilidad, sino de la seguridad de que la especial
humana evolucionará hacia algo nuevo, com posibilidades
no soñadas hasta ahora:
“La transformación hacia
otras especies (es debida a) las vastas posibilidades inherentes
en la Naturaleza".
Lo que los Siddhas lograron individualmente
puede ser una meta, o logro final, para el resto de nosotros,
incluso colectivamente. La transformación colectiva
de la especial humana es raramente referida en la literatura
sobre liberación espiritual. Los Siddhas modernos como
Sri Aurobindo y Ramalinga Swamigal han ofrecido también
mucha guía. Siguiendo su ejemplo, y sus enseñanzas,
los estudiantes sinceros de Yoga podemos trabajar hacia una
meta tal como la Libertad Absoluta. Ellos nos han mostrado
el camino para una tal entrega completa y transformación.
Sólo entonces será realizado nuestro más
elevado potencial como seres humanos. Sólo entonces
será realizada kaivalyam, la libertad absoluta.
Copyright 2003 por Marshall Govindan.
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