El proyecto de investigación
de los Yoga Siddhas tamiles:
Las dificultades básicas (4ª parte)
Por el Dr. T. N. Ganapathy,
Ph D
Director del proyecto de investigación
de los Yoga Siddhas tamiles El
siguiente articulo, el cuarto y ultimo de una serie, esta
extraído de nuestro próximo libro, “ El
Yoga del Siddha Tamil Boganathar” por Dr. T.N. Ganapathy.
En el articulo anterior, la dificultad básica, fue
comentado el mismo término “Siddha”. El
presente artículo trata otras dificultades implicadas
en el estudio de los trabajos de los Siddhas.
7. Un informe biográfico fiable.
Es muy difícil dar un informe biográfico
digno de confianza de los Tamil Siddhas ya que muy poco de
sus vidas es conocido o registrado en la historia. Un verso
del sabio Agastya cuenta que la mayoría de los trabajos
de los Siddhas se perdieron en las inundaciones (pralaya)
y lo que nosotros tenemos ahora como poesía Siddha
es solamente una pequeña colección de versos,
los cuales fueron arrastrados a tierra y preservados. Según
este verso hay una visión de que lo que está
circulando hoy como poesía Siddha Tamil es solamente
una distorsión de los poemas Siddha originales, escritos
por seres humanos corrientes. Si este es el caso, entonces,
uno debe ejercer una gran prudencia al aceptar lo histórico
o la información biográfica suministrada por
los autores de las antologías y otros escritores sobre
los Tamil Siddhas. La información biográfica
suministrada por los diversos escritores es una mezcla de
historias sobre sus vidas basada en la tradición, el
folclore local, la mitología y las narraciones sentimentales.
Todos estos bosquejos de las vidas son puramente legendarios.
No hay pruebas históricas de tales leyendas; sin embargo
uno no puede rechazarlas completamente, ya que debe haber
alguna verdad básica en ellas, para que adiciones fueran
hechas por las posteriores generaciones. Un autentico informe
no está disponible ya que la historia y la biografía
de los Siddhas Tamiles ha sido transmitida de generación
en generación en forma de transmisión oral,
dando lugar a numerosas variaciones, corrupciones, interpolaciones
y, en muchos casos, distorsiones adaptadas a los propios caprichos
y fantasías. Es difícil separar el grano de
la cáscara. Uno no esta seguro si hay algo de grano
aparte de las cáscaras. En algunas de las narraciones
biográficas la imaginación de los escritores
se desmanda haciéndolas difícil de creer. Un
verdadero investigador debe ser como el legendario cisne y
ser capaz de separar la leche del agua.
La literatura de los Siddhas Tamiles abarca
muchas centurias y es probable que ciertos detalles de la
historia sobre la vida de ellos fueran cambiados, modificados,
y muchas veces distorsionados, para ajustarse al sistema de
valores, las circunstancias, al periodo y a la época
de cuando fueron narrados y registrados. Por lo tanto no es
posible decir nada definitivamente sobre la vida, las fechas,
es decir, la biografía de los Siddhas. Trazar la historia
de los Siddhas Tamiles es tan difícil como encontrar
el rastro de los pájaros en el cielo. Así como
los barcos no dejan una marca en el mar o ríos por
los que navegan, los Siddhas no han dejado ningún detalle
autobiográfico en sus poemas. En un número de
casos la información factual, tal como las fechas de
nacimiento, o por lo menos los periodos en los que vivieron,
los nombres reales (originales) de los Siddhas, los pueblos
donde nacieron, las castas y religiones en las que nacieron
y los lugares donde ellos vivieron y alcanzaron la iluminación
(samadhi) no puede ser obtenida. Podemos asignar dos razones
por esta actitud de los Siddhas Tamiles; una, como Mircea
Eliade ha dicho: “India esta preocupada con Ser; y la
historia, creada para llegar a ser, es sólo una de
las formas de no-ser”. En Karuvurar, un Siddha Tamil
y discípulo de Bogar, encontramos otra razón
para esto. Un Siddha es un experto en dejar su cuerpo a voluntad
y entrar en otro cuerpo. Ya que este recurso es adoptado por
los Siddhas, es muy difícil identificar “quién
es quién”, y no digamos un informe biográfico
de ellos.
Según la tradición a cada Siddha
le son dados cinco nombres diferentes, el primero dado por
los padres y los cuatro restantes son apelaciones para las
etapas en el progreso espiritual obtenido por la persona en
cuestión. Entre estos cuatro nombres esta el nombre
dado por el gurú (el maestro espiritual) cuando inicia
al discípulo. Precisamente como se dice en China que
el Tao no tiene un nombre constante, los nombres de los Siddhas
Tamiles son también inconstantes. Muchos de los nombres
de los Siddhas Tamiles son simbólicos. Ellos no tienen
nombres de familia sino nombres otorgados a un santo cuando
él alcanza ciertas etapas de perfección espiritual.
Estos nombres se refieren a estados de consciencia logrados
a través de la práctica de kundalini yoga; son
apelaciones espirituales dadas a personas que han logrado
cierta maestría yóguica. El nombre Agattiyar
(La versión Tamil de Agastiya) significa uno quien
ha encendido el fuego dentro de él; (agam = interno;
ti = fuego); es decir, uno que ha despertado el fuego de kundalini
en él. La mayor parte de los trabajos sobre los Siddhas
Tamiles se refieren al sabio Agastya como un preceptor de
la doctrina Siddha Tamil. En la literatura y filosofía
Tamil hay referencias no de uno sino de varios Agastyas. Agastya
es también llamado por diferentes nombres como Kumbamuni,
Kalasamuni, Kudamuni, etc. Además en la literatura
Tamil uno encuentra mas de ciento noventa trabajos con el
nombre de Agastya. Similarmente hay mas de un Pattinattar
mencionado en la literatura Tamil. Naturalmente, que Pattinattar
es un Siddha debe ser decidido sobre la base de los poemas
relevantes a la “doctrina” Siddha Tamil. La repetición
del mismo nombre va a mostrar que la mayoría de los
nombres de los Siddhas Tamiles son adquiridos. Una vez que
el estado de Siddha es logrado, el santo adquiere un nuevo
nombre para mostrar que nace dentro de una “nueva experiencia”
y por lo tanto tiene que mudar su viejo nombre con todas sus
asociaciones y adquirir uno nuevo conveniente al nivel espiritual
que ha alcanzado. Uno puede seguramente decir que la mayoría
de los nombres de los Siddhas Tamiles no son nombres históricos,
sino solamente unos abstractos principios yóguicos
y son adquiridos.
Nosotros ya hemos observado como el nombre Agastya se refiere
a uno que ha encendido el fuego yóguico de kundalini
en él. Uno quien ha conquistados el sexo y la ira es
llamado Goraksa. “Matsya” significa pez. En el
tantra significa sentidos. Matsyendranath significa “uno
quien ha alcanzado la maestría sobre los sentidos”
(indriyas) y quiere decir uno que rompe las cadenas de la
esclavitud. De la misma forma debemos interpretar el nombre
Pattinattar como “Patti” mas “Nathar”,
es decir, un hombre que salva a las almas. “Patti”
en Tamil significa “el recinto para reunir al ganado”;
también puede significar “reunión de almas”,
almas sumidas en la oscuridad. Pattinattar es uno que ayuda
y guía a estas almas suministrándoles un método
para salir del “recinto del mundo y los sentidos”
y conseguir la liberación. Pambatticittar es el nombre
de un Siddha. “Pambu” en Tamil significa serpiente.
Las serpientes son los emblemas de la eternidad y la piel
de la serpiente se supone procura invisibilidad. En las palabras
de Vogel: “La practica de mudar la piel sugiere longevidad
o incluso inmortalidad en la serpiente”. La muda indica
la liberación de uno mismo del mal y de la existencia
mundana. El termino “serpiente” se refiere a la
serpenteada kundalini. Un Siddha que ha perfeccionado el kundalini
yoga y logrado la inmortalidad es un “Pambatti”.
Hay otro Tamil Siddha de nombre “Kudambai”. “Kudambai”
en Tamil significa pendiente, y la kundalini esta enrollada
como un pendiente y Kudambaiccittar significa un kundalini
yogui. “Kudambai” significa exactamente lo que
es expresado por kan-phata, perforación de los cartílagos
de la oreja. Este termino es un termino pan-tántrico
Indio referido a los Siddhas. Un Siddha que toma el néctar
(amrta) segregado en el sahasrara, el cual es un kamala (loto)
es un Kamala Siddha. El termino “idaikkadu” en
Tamil se refiere al espacio entre las cejas. Un Siddha que
ha ido a través del centro de su frente, (bhrumadhyaka),
y que une su alma con la alma cósmica es Idaikkattuccittar.
Un Siddha que ha controlado la oscilante mente es referido
como “agappey” en Tamil. (es decir, el espíritu
interno), es Agappeyccittar. En griego, el termino “agappe”
significa amor espiritual puro. Hay un Siddha con el nombre
de Kambaliccattaimuni. Probablemente él adquirió
el nombre porque llevaba una prenda de vestir de lana. En
conexión con esto se puede decir que el nombre “sufi”
derivo del termino “suf” el cual significa lana
y es aplicado a estos hombres santos que llevan prendas de
vestir de lana y se dedican a una vida de renunciación.
Puede haber poca duda de que los vestidos de lana estuvieran
asociados con la espiritualidad en la época pre-Islámica
en India. El nombre Bogar quiere decir “uno que disfruta”,
es decir, quien esta disfrutando del gozo de la inmortalidad.
El nombre Sivavakkiyar es adquirido y no su original. Probablemente
recibió este nombre porque ha usado “Sivayam”
en mas de sesenta veces en su trabajo.
La discusión anterior muestra que
es muy difícil tener un informe auténtico de
las vidas de los Siddhas Tamiles. Todavía encontramos
ciertos relatos de las biografías de los Siddhas Tamiles
con varios detalles en algunas obras. Hay una obra Tamil conocida
como Chathuragiriththalapuranam se pretende dar una historia
de los Siddhas Tamiles. Excepto un capitulo sobre “Padinen
Siddhas”, los otros capítulos están escritos
en el estilo mitológico (puránioc), y las descripciones
adornadas con la tradición y el folclore. En este libro
no hay un relato autentico de las vidas de los Siddhas Tamiles.
Hay otra obra en Tamil, Siddhargal Varalaru, que contiene
una breve historia, la vida y las obras de los Siddhas Tamiles.
El libro Babaji y la tradición de Kriya Yoga de los
18 Siddhas de Marshall Govindan da un breve relato de las
vidas y enseñanzas de Tirumular, Agastya y Bogar. Hay
un manuscrito de hoja de palma de nombre Jnanabodhakam, que
es una obra sobre la historia religiosa de los Siddhas Tamiles.
En Janana Sagaram-557 de Bogar se encuentra una lista de los
lugares de nacimiento de los Siddhas. Él también
admite que ya que los Siddhas no han revelado la historia
de sus vidas es difícil trazar su origen, al igual
que es difícil trazar el origen de los ríos
y santos (rishis). A pesar de esta dificultad ha entresacado
ciertos hechos sobre ellos “que él sepa”.
Seria de interés saber que Bogar en su Saptakandam
(Bogar 7000) ha dado la longevidad de los Siddhas, con sus
épocas. En el mismo trabajo uno encuentra una descripción
del mes, la estrella y la casta en la cual nació cada
Siddha, y también sobre el parentesco.
En esta relación sería de interés
notar que en la internacionalmente conocida Biblioteca Raja
Serfoji Saraswathi Mahal en Thanjavur, una ciudad en Tamil
Nadu, hay un dibujo hecho a mano que contiene las imágenes
de los 18 Siddhas Tamiles indicando sus castas y los lugares
donde vivieron y alcanzaron la liberación. En Chathuragiriththalapuranam
el editor ha incluido un juego de 18 imágenes de los
Siddhas Tamiles con los nombres de los lugares asociados con
ellos. En el libro Babaji y la tradición de Kriya Yoga
de los 18 Siddhas se encuentran dibujos de las figuras de
los 18 Siddhas Tamiles. También se puede encontrar
dibujos de las figuras de los 18 Siddhas en la edición
Bogar Kanda Yogam de S.A.A.Ramaiah.
Una característica interesante en
los dos últimos libros es que Kudambaiccittar es representada
como una mujer Siddha. Todos estos dibujos están principalmente
basados en relatos descriptivos que se encuentran en varias
historias sobre la vida de los Siddhas, basados en rumores
y en la tradición. Como investigador del campo de la
filosofía uno no es capaz de aceptar o rechazar todos
los relatos tradicionales y dibujos de los Siddhas Tamiles,
ya que no se tiene la suficiente evidencia para hacer eso.
El mérito de estas narraciones puede ser difícilmente
discutido ante la ausencia de hechos fidedignos. Es desafortunado
que los santos en la India no escriban autobiografías,
las cuales podrían ser de valor para todos los buscadores,
ni dejan ningún registro de sus actividades. No lo
hacen porque no están interesados en su propia personalidad.
La dificultad principal en interpretar la
filosofía Siddha es que es un sistema abierto. Por
“un sistema abierto” se entiende que las cuestiones
suscitadas por los Siddhas no pueden ser puestas dentro de
un modelo de “uno u otro” y sus respuestas no
se pueden reducir a ningún criterio. Mientras el Dhammapada
habla del arhat, podemos decir del Siddha que su rastro es
tan difícil de saber como el de los pájaros
en el cielo. No esta restringido a un determinado grupo de
gente; todas las formas de la humanidad pueden participar
libremente en la filosofía Siddha. Esto es recogido
claramente en los trabajos de Bogar, especialmente en Bogar
Saptakandam, donde dice que la filosofía Siddha esta
abierta a todos; la grandeza de Bogar consiste en enseñar
su filosofía a la gente de China. La expresión
de Bogar “veliyakkinene” significa que ha entregado
las doctrinas Siddhas a todos.
Una exposición de la filosofía
de los Siddhas Tamiles estaría incompleta sin mencionar
su concepto de gurú y su concepto de “arruppadai”.
El lugar del iniciador, gurú, es un
aspecto importante en el método de los Siddhas. Según
ellos el yoga kundalini y otras cosas deben ser aprendidas
sólo de los maestros-profesores, gurús, y casi
todos los Siddhas se refieren a su tradición de gurús
(parampara). En el Chandogya Upanisad, se dice que los dioses
pueden dar el conocimiento, incluso el conocimiento del atman
pero solamente un gurú puede mostrar el camino (4.14.1).
El gurú es el principal umbral o el primer paso en
el ascenso de la escalera hacia la liberación. El termino
Sánscrito “gurú” deriva de dos raíces:
“gu” que significa oscuridad y “ru”
luz. Un gurú disipa la oscuridad de la ignorancia o
lo no verdadero y lleva a su discípulo hacia la iluminación
y la verdad. Hay un proverbio en Tamil que dice que un hombre
que no tiene un gurú no conoce el camino (o raíz)
del conocimiento (guruvariyan karuvariyan). Los Siddhas son
en realidad los devotos de su gurú. Este hecho distingue
a los seguidores de la fe tántrica de los seguidores
de la fe Védica que son llamados devabhaju o los devotos
de los devas. Para los Siddhas de Tamil Nadu el gurú
es invisible para el ojo físico. El gurú es
referido como sunya (la inmensidad del espacio o vettaveli)
para indicar la amplitud de la libertad (o conocimiento) en
la cual el discípulo se pierde. Algunas veces el gurú-parampara
(el linaje de los anteriores gurús) representa al gurú:
es decir, el gurú no necesita ser necesariamente un
ser humano vivo. El gurú ayuda al alumno a mirar y
examinar, a pensar y meditar y a practicar y realizar. El
gurú, según la tradición Siddha Tamil,
no es un montón de teorías; él es una
autoridad que ha vivido sus pensamientos; No es una mera fuente,
un hombre sabio, sino la bebida misma, el hombre que “conoce”,
quien ha experimentado la libertad. La cultura Siddha Tamil
esta basada en diksa o iniciación. Ya que no hay otra
forma de ser iniciado en el método del yoga, excepto
por la practica guía de un gurú, Eliade caracteriza
el yoga como “una estructura iniciadora”. Seka,
abhiseka son otros términos que significan iniciación.
Una mejor traducción de diksa es ‘una entrega
de poder”, porque en ella el maestro lleva al pupilo
dentro de él mismo, como si fuera, como la madre que
soporta al embrión en su cuerpo y “faculta”
al discípulo con toda su energía jnana. El termino
“diksa” esta compuesto de dos ideas diyate y ksiyate
– dando y debilitando, es decir, entregando o dotando
conocimiento y debilitando o destruyendo (quitando) los impulsos
y deseos mas bajos los cuales se alzan como obstrucciones,
así liberando al individuo de las cadenas de los fenómenos.
La entrega de poder lleva a cabo un renacimiento espiritual;
esto significa para el individuo una transformación
total. No es una sorpresa que Sócrates afirmara que
su misión es la de una comadrona; porque él
“entrega” un hombre “nuevo” y “ayuda”
en el nacimiento de él, el que “sabe”.
Durante la iniciación al individuo le es dado un nuevo
nombre y el iniciado ya no es un hijo biológico de
sus padres humanos. Él ha renunciado a todas sus antiguas
asociaciones y está “muerto” para todos
los propósitos prácticos. Él es un “renacido”
para crecer en un nuevo escenario. Se ha convertido en un
dvija, “nacido dos veces”, que es quien ha nacido
de nuevo, a saber, como vestido en un cuerpo espiritual o
un cuerpo de luz y conocimiento. Él es un discípulo
que con toda consciencia acepta algo en sí mismo.
En la literatura tántrica hay dos
procesos de iniciación llamados madhura paka y hatha
paka (también llamados mantri y sambhavi respectivamente).
Madhura paka es la corriente ritualística, exterior
al proceso de iniciación; es un proceso de eliminación
de elementos irrelevantes del ser interior de uno, por un
curso lento y graduado de practicas regulares basadas en las
enseñanzas del gurú. Hatha paka consta de tres
partes: Sparsi basada en el tacto, la cual atiende al discípulo
en la forma que un pájaro nutre a sus polluelos dentro
de los cálidos pliegues de sus alas; caksusi, basado
en la vista, actúa como el pez que cría a su
descendencia por medio de la vista únicamente; manasi,
mental, la que se fundamenta como la tortuga alimentando a
su cría solo pensando en ella. Todos estos tres tipos
son referidos por Ganapatidasar. Tayumanavar va un paso por
delante y sugiere que la mera presencia del gurú o
sabio es suficiente para iniciar a un hombre hacia la liberación.
Compara al gurú como una fruta madura de llantén
entre un racimo de frutas de llantén. La contigüidad
de la fruta madura de llantén cambia las frutas verdes
en maduras. Como el tantra kularnava dice: “La forma
del gurú es la raíz de dhyana, los pies de loto
del gurú es la raíz de puja, la palabra del
gurú es la raíz del mantra y la gracia del gurú
es la raíz del siddhi”.
El mantra de los Siddha Tamiles “Sivayanama”
no es simplemente un concepto místico-filosófico,
sino social también. “Nama” significa tyaga
o sacrificio y “Siva” significa felicidad (ananda).
“aya” significa consecuencia o resultado. El termino
“Sivayanama” significa, “el resultado del
sacrificio es la felicidad”. Los Siddhas Tamiles sienten
la felicidad en el sacrificio y interpretan el sacrificio
como una oportunidad para servir. Para ellos el servicio y
el trabajo empiezan con la propia autorrealización.
Es decir, el interés social de los Siddhas Tamiles
les ha proporcionado con un camino más para el descubrimiento
del Ser. La experiencia mística de los Siddhas Tamiles
ha dado un nuevo significado al servicio social. El concepto
“arruppadai”, que encontramos en la literatura
Tamil, es decir, “el concepto de indicar o mostrar el
camino a uno y a todos” sin tener en cuenta la casta,
el credo, sexo, religión o nacionalidad, ha adquirido
un significado socio-filosófico en las manos de los
Siddhas Tamiles. Es un concepto que enfatiza el voto de ayudar
a la humanidad por medio de la propia iluminación.
Sus canciones son indicadores del camino de la autorrealización
para el buscador de la verdad. Los Siddhas querían
que todo el mundo disfrutara de lo que ellos habían
disfrutado. Tenían el amoroso deseo de asegurar el
bienestar, la felicidad y la solidaridad de todos los seres.
Como un místico sufí cuenta a su oyentes, ellos
son patos criados por gallinas, tienen que darse cuenta que
su destino es nadar, no intentar ser pollos. La actitud de
los Siddhas Tamiles es la misma. En el misticismo Siddha la
humanidad y no Dios es el punto de referencia. El concepto
“arruppadai” [el método de mostrar el camino]
es una expresión del misticismo de los Siddhas en la
que está su compromiso hacia la humanidad para indicar
el sendero. Este concepto de los Siddhas Tamiles de pasar
la antorcha de la espiritualidad a otros hombres es la acción
altruista más alta. Ellos sienten que la libertad genuina
no es la soledad.
Este concepto, es decir, mostrar el camino
a la gente, tiene dos aspectos en la filosofía de los
Siddhas Tamiles, uno positivo y el otro negativo. En el aspecto
negativo los Siddhas Tamiles hacen hincapié en lo que
uno no debe hacer para alcanzar la realización. Para
lograr la autorrealización, el anubhava místico,
los Siddhas exhortan a la gente a no descansar un rato en
casas a medio camino como la casta, las escrituras, los rituales,
las ceremonias, las pujas, etc. Según los Siddhas,
la causa de la prevalencia de la ilusión en nuestras
vidas es institucional más que personal. El método
del yoga kundalini, sus preceptos éticos, su sistema
de medicina, por encima de todo su lenguaje sencillo destinado
a expresar lo que ellos querían expresar, forman el
concepto positivo del concepto “arruppadai”. El
interés social de los Siddhas Tamiles está mejor
expuesto en su sistema de medicina. Esto es el loka-sangraha
del misticismo Siddha Tamil, lo cual no es solo una experiencia
de la Realidad sino también un forma de vivir. En resumen,
el Siddha Tamil no renuncia al mundo; en vez de eso intenta
dedicarse él mismo o ella misma a su elevación,
mientras disfruta de la perfecta libertad. Este interés
social de los Siddhas Tamiles anula la visión general
de la crítica Occidental sobre los místicos
Indios, de que no están dedicados a buscar desinteresadamente
el bienestar de los otros. La filosofía Siddha, con
sus propias actitudes además de su propia espiritualidad,
debe constituir un nuevo y genuino humanismo en una escala
mundial llevando a todos los seres vivientes a vivir en un
mundo de hermandad como una gran familia universal, un vasudeiva
kutumbakam, una familia del Señor Vasudeva, el Todopoderoso.
Copyright. Babaji's
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