El proyecto de investigación
de los Yoga Siddhas tamiles:
Las dificultades básicas (3ª parte)
Por el Dr. T. N. Ganapathy,
Ph D
Director del proyecto de investigación
de los Yoga Siddhas tamiles
El siguiente articulo, el segundo de la
serie, está extractado de nuestro libro próximo
a editarse, “El Yoga del Siddha Tamil Boganathar”
por el Dr. T. N. Ganapathy . En el artículo previo,
las dificultades básicas, el término “siddha”
fue asímismo discutido. El presente artículo
comenta otra de las dificultades involucradas en el estudio
de los trabajos de los siddhas.
6. La filosofía del
cuerpo humano.
Todo los sistemas ortodoxos sospecharon de
los siddhas por que ellos mantienen la teoría de que
uno puede obtener la liberación o moksa con el cuerpo.
De acuerdo a los siddhas tamiles la meta del sadhana del yoga
es kayaisiddhi o la perfección del cuerpo. La ortodoxia
de los saiva siddhantines trataron a los siddhas como parias
proscritos y tuvieron excluido el punto de vista de los siddhas
de su vasto cuerpo canónico y sus teorías sociofilosóficas.
También fue reportado que los pandarams (ascetas) de
la clase del saiva buscaron las copias de los poemas siddha
y las destruyeron. Es una opinión general entre los
estudiosos que muchos de los siddhas fueron plagiadores, impostores
y comedores de opio y habitantes de la tierra de los sueños,
y ellos fueron sistemáticamente estigmatizados como
una desviación del conformista modelo hindú
de las castas. Las doctrinas y poemas siddhas no consiguen
la sanción “oficial” de la “élite
educada” aunque sin embargo sus canciones son populares
entre las masas en Tamil Nadu.
Comprendamos la concepción Siddha
del cuerpo humano, que es única y no es aceptada por
ningún sistema de la filosofía india; es un
postulado no reconocido en la tradición india. En la
filosofía Siddha Tamil el cuerpo humano ha adquirido
una importancia que nunca anteriormente fue alcanzada en la
historia espiritual de la India. De acuerdo con los siddhas,
el campo de experimentación de una adepto es siempre
él mismo y su cuerpo, que contiene en sí mismo
una esencia inmortal.
El cuerpo humano ordinario puede y deber
ser transformado en un cuerpo divino y debe ser hecho una
ayuda en la liberación. La visión Siddha el
cuerpo como moksa sadhana es conocida como kaya sadhana. En
el Tirumantiram nos encontramos con un número de versos
alabando la importancia del cuerpo humano como una escalera
para mukti. En un celebrado verso Tirumular llama al cuerpo
humano como la morada de Dios. En la literatura Siddha Tamil
el templo es una imagen de ambos macrocosmos y el microcosmos,
el hombre cósmico al igual que el ser interno del hombre.
Las distintas partes de la estructura del templo son designadas
como las partes del cuerpo humano. Los siddhas tamiles entendieron
el cuerpo como un umbral, un pasaje a la Realidad Ultima.
Sivavakkiyar es aficionado de usar la expresión umbral,
“vasal” en idioma tamil, y él llama al
cuerpo humano como un umbral donde reside Dios. El concepto
de “umbral” es un concepto místico, y el
cuerpo es un umbral místico así, otro umbral
es el gurú. En la literatura Siddha el umbral es una
cosa mística. Es una frontera entre dos mundos, el
ordinario, el mundo profano, y el mundo sagrado más
allá. Es un punto donde nosotros pasamos desde una
forma a otra, de un nivel de conciencia a otro. El término
“vasal” usado por los Siddhas Tamiles aparece
en el momento en el que nosotros mismos nos abrimos a las
profundidades de nuestro ser. Ello decían que uno no
necesita ir a ningún sitio de peregrinación
o estudiar sastras cuando el umbral está en nosotros
mismos. La idea del cuerpo como un microcosmos de Realidad
recibió una denotación espiritual y mística
en los Siddhas Tamiles en contra de las connotaciones puramente
físicas de otras tradiciones. Las relaciones internas
del cuerpo del hombre y el universo (el cual es Realidad)
tienen que ser realizadas por un esfuerzo espiritual. Kaya
sadhana es tal esfuerzo. Otro importante aspecto de la visión
de los siddhas del cuerpo humano es nyasa, que consiste en
sentir a Dios o los poderes que representan a los Dioses en
las diferentes partes del cuerpo.
En literatura siddha nosotros encontramos
los siguientes tipos de cuerpos, el sthula-deha, el yoga-deha,
el siddha-deha, el Pranava o mantra deha y el jnana o divya
deha. Convertir el sthula-deha en divya-deha es kaya sadhana.
Sivavakkiyar explica la transformación del cuerpo físico
en un cuerpo divino con la analogía de una oruga transformándose
en una bella mariposa. Vamos a señalar brevemente los
varios estados involucrados en la kaya sadhana. Stula sarira
es el inmaduro, ordinario cuerpo físico no disciplinado
por el yoga. Es un “umbral engañoso” y
uno tiene que “abrirlo”, es decir, ir más
allá de él para lograr el kaya siddhi. Sivavakkiyar
dice que la gente debe proteger, inmortalizar y preservar
el cuerpo a través del método del yoga de la
misma forma en que protegerían a una bella señora
de la casa. Cuando el sthula sarira está disciplinado
por el yoga él se vuelve maduro o pakva. Pambatticcittar
usa el término “pudam” en idioma tamil
ello que equivale a “haciéndose maduro”,
pakva. Agatiyar Pacacaram – 37 habla de remover los
elementos no deseados del cuerpo a través del proceso
de combustión (kundalini agni). Una vez el deha es
endurecido por el yoga, las fuerzas internas ayudan al sadhaka
a despertar la kundalini en sí mismo, que pasa a través
de los seis adharas. Ello es un proceso de la adquisición
de poderes yóguicos, siddhis, conduciendo a un siddha
deha, donde el cuerpo puede y es cualquier cosa a voluntad
del sadhaka, desde el momento en que no está sujeto
a las leyes espacio-temporales o a las leyes del tiempo y
el espacio del cuerpo ordinario. Después del logro
de los siddhis, el siddha deha es transformado en un mantra
deha llamado pranava tanu. El pranava deha es un cuerpo consistente
de la formula sagrada “AUM”. Es el cuerpo de nada
o sonido. Este cuerpo del yogui está acompañado
por ciertos sonidos y vibraciones místicas en la forma
del mantra llamado “AUM namasivaya”. El cuerpo
del yogui en este estado no es diferente del mantra, esto
es, el cuerpo es transformado en un sonido-forma, mantra-forma.
Este cuerpo es llamado pranava o mantra deha. Encontramos
una descripción de este cuerpo, mantira meni (mantra
deha) en el Tirumantiram. La figura humana que representa
el pranava deha se llama el mantimeni chakkaram en la literatura
Siddha Tamil. En una obra tamil llamada Tinumantiramalai-300
nosotros encontramos una descripción de como las cincuenta
y unas letras del alfabeto constituyen las distintas partes
del cuerpo.
De acuerdo a los Siddhas tamiles el hombre
con el pranava deha es un jivan-mukta, “el hombre liberado
en vida”. En el Tirumantiram encontramos una descripción
de las características de un jivan mukta. En la filosofía
Siddha no hay videha-mukti (liberación tras la muerte)
sólo jivan mukti; porque videha mukti es, en el mejor
de los casos, sólo una hipótesis. Un jivan mukta
no posee una consciencia personal, sino una conciencia de
testigo. Aún cuando el actúa en el mundo, el
no tiene el sentido de “yo hago”. El ve todas
las cosas usuales en una milagrosa nueva luz conforme ha entrado
dentro del corazón de la realidad. Los Bauls de Bengala
llaman a esta estado de jivan mukta como jiyanta-mora, “estando
muerto mientras todavía vive”. Encontramos expresiones
similares usadas por muchos siddhas tamiles. Como un pensador
taoísta ha dicho, “El hombre perfecto emplea
su mente como un espejo. Ella no agarra nada pero nunca rechaza,
recibe pero no mantiene”. En filosofía Siddha
un jivan mukta no muere o logra la liberación, sino
que es transformado en la misma liberación, es decir,
el divya deha. Cuando el jivan mukta consigue entrar en divya
deha él se convierte en uno con la Eternidad, un para-mukta.
La categoría de “sí o no” de la
lógica respecto a su existencia o inexistencia no surge
en el caso del Siddha que ha logrado el divya deha. Divya
deha es una situación en la cual uno está participando
en la inmortalidad desde ahora en adelante y en el mundo presente;
la inmortalidad no debe ser concebida como una supervivencia
post mortem. El logro de divya deha no es videha mukti. Hay
sólidos ejemplos contra videha mukti, como los santos
Nandanar, Manikkavasagar, Sri Andal (fundido con el Señor
en Srirangam), Sri Caitanya y Sri Ramalinga Swamigal, los
cuales lograron divya deha. Es altamente interesante e instructivo
anotar el proceso que adoptó el gran maestro de yoga
Sri Krisna para transformar su cuerpo material en un divya
deha cuando deseó dejar el mundo. El, en concentración,
ejecutó un proceso yóguico denominado “agneyi-yoga-dharma”,
es decir, el proceso del fuego interior radiante, por el cual
él redujo su cuerpo material a la forma sutil y con
ese cuerpo salió del mundo. Esto es mencionado en el
Bhagavata.
El divya deha es llamado cinmayoa, “el
cuerpo de luz”. Es un “cuerpo” de espacio
infinito, vettaveli, una vasta expansión fuera de cualquier
límite. En este estado el “cuerpo” refulge
con el fuego de la inmortalidad. Es llamado “el cuerpo
de luz”, oli udambu en tamil. Como Tirumular dice figuradamente,
incluso los “cabellos” de este cuerpo transmutado
brillarán. Cuando un siddha logra divya deha, él
logra el estado de Siva. Por lo tanto divya deha es referido
como kailaya deha. En el misticismo Siddha la liberación
del alma no es concebida como un purusartha; más bien
tenemos el concepto de jivan mukti o liberación dentro
del intervalo de vida en la forma del logro de la inmortalidad.
Sin entrar en detalles, nosotros podemos
decir que en la literatura Siddha Tamil encontramos tres métodos
por los cuales el cuerpo puede ser transformado en inmortalidad.
Primero, está el método del proceso alquímico
(comprendiendo la medicina Siddha) la cual, en lugar de ser
ejecutado en el laboratorio, tiene lugar en el cuerpo y la
conciencia del sadhaka. En Bogar 700, encontramos referencias
para el método de preparación de la medicina
más grande – muppu – recurriendo a la cual
el cuerpo se convertirá en divya deha, un cuerpo inmortal
de oro.
El segundo es el método de kundalini
yoga, el cual es el método adoptado por todos los Siddhas
Tamiles. Un tercer método que se sugiere es el llamado
ulta sadhana “práctica contraria” que señala
que los sentimientos sexuales correctamente cultivados pueden
dirigir al hombre de vuelta hacia el mismo corazón
de la realidad. Cuando la energía sexual es sublimada
y transmutada el yogui asciende sobre la identificación
de los sentidos por medio del cuerpo físico. Este estado
es técnicamente llamado urdhareta. Agastiyar Jnanam,
los poemas de Bogar y el Tirumantiram hablan del tercer proceso
y nos aseguran que allí no hay muerte para el hombre
que lo adopte perfectamente. Siguiendo las huellas de Bogar,
esta técnica de convertir la energía sexual
en energía espiritual es enseñada en los centros
de Kriya Yoga alrededor del mundo. La forma para vencer la
maldad física es aceptando la doctrina Siddha del cuerpo.
Porque en la aceptación está la trascendencia.
(continuará)
Copyright. Babaji's Kriya Yoga and Publications. 2002
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