Consiguiéndolo
y manteniéndolo
Por M. Govindan Estamos comprometidos, individualmente
y como grupo, en conseguir y mantener la Auto-realización.
Hay momentos, quizás cuando estamos ocupados en nuestra
práctica, o incluso espontáneamente, en los
que la verdad Auto-evidente de la Realidad Absoluta, "Sat
Chit Ananda", Ser absoluto, Consciencia y Gozo, brilla
sobre nosotros. En tales momentos, centramos nuestra consciencia
en el sujeto “YO SOY”; éste brilla, o viene
al primer plano, y nuestra experiencia, sea en el plano físico,
emocional, mental o intelectual, se desvanece en el fondo,
y se convierte en objeto. Cuando nos identificamos con lo
que somos verdaderamente, y no con la fantasmagoría
de nuestras experiencias, somos Uno. No hay siquiera un ápice
de duda acerca de ello. Luminosa auto-consciencia, que sólo
ve su Ser en todas partes. En tales momentos, no hay una brecha
entre dónde estamos y dónde queremos estar.
Los deseos amainan. La mente se calma. No hay nada más
que hacer, que aprender, que llegar a ser. El gozo es.
Sin embargo, en otros momentos, esta consciencia
del Ser se desvanece en el fondo, conforme permitimos a la
mente que se mueva en sus patrones habituales de identificarse
con lo que no es: sus preocupaciones, deseos, experiencias
de los sentidos y diversas emociones y pensamientos. Nos decimos
a nosotros mismo que queremos auto-realización, o realización
de Dios, pero nos estamos mintiendo a nosotros mismos, siempre
que nos permitimos identificarnos con el objeto de la experiencia
y no con la consciencia misma. Demasiadas personas son iniciadas
y luego se preguntan ¿por qué todavía
no he realizado a Dios? Esperan que simplemente aprendiendo
el uso de las herramientas ofrecidas en el Yoga, realizarán
sus aspiraciones. Aunque las herramientas y las aspiraciones
pueden permanecer, aunque menguadas, lo que falta es la voluntad
de aplicarse uno mismo momento a momento. No es lo hiciste
el año pasado, o lo que intentas hacer más tarde
lo que importa en el campo del Yoga y la Auto-realización,
sino lo que estás haciendo en cada momento. Puedes
escoger llevar consciencia a cada acto, hacia cada momento
mundano del día, o puedes permitir que tus viejos hábitos
de distracción, inercia e inconsciencia dominen tu
vida.
La sadhana yóguica es recordarte constantemente
a ti mismo en centrarte y estar consciente. Identificarte
con el “YO SOY”, y ver tus experiencias como un
espectáculo pasajero, sin identificarte con él
o llegar a apegarte a él. Sean las posturas, el pranayama,
la meditación, los mantras o el bhakti yoga, o jnana
o karma yoga, el propósito es el mismo. Recordar y
entrenar a tu consciencia que permanezca pura y libre, hasta
que esto se vuelva espontáneo y sin esfuerzo. Por causa
de los hábitos de la mente, esto requiere un esfuerzo
mantenido durante largo tiempo. “Si no renuncias, estás
destinado a lograr la meta un día”.
Esencialmente, la sadhana yóguica
tiene como propósito conocer sin duda la respuesta
a las siguientes preguntas: “¿Quién soy
yo?”, o “¿Quién se preocupa?”
o “¿Quién siente esta emoción?”,
“¿Quién es el que está reaccionando
así?”. Conoceremos la respuesta cuando percibamos,
por la luz de la conciencia, la pura e imperturbable esencia
de nuestro ser, el “YO SOY” como distinto de los
pensamientos, las emociones y experiencias que suceden. Este
Ser puro es encontrado fácilmente cada noche durante
el sueño profundo. ¿Quién no busca reunirse
consigo mismo durante el sueño?: es un momento universal
de regocijo. Un sueño profundo es tan gozoso... Ello
es experimentado también en la meditación profunda
y siempre que tenemos éxito en centrarnos en nosotros
mismos en una postura o en cualquier otro momento.
De modo que conseguir y mantener esta Auto-realización
es cuestión de hacerla nuestra prioridad momento a
momento. No lo aplaces. Haz que cada momento de tu vida cuente,
como si fuera el último. Haz de cada evento, no importa
si mundano o insignificante, una oportunidad para centrarte
y practicar auto-consciencia. Nota cómo los viejos
hábitos intentan distraerte o abrumar a tu auto-consciencia.
Vigila tu respiración: te indicará cuándo
ya no estás presente. Dios no está lejos, eres
tú quien está ausente, perdido en tus sueños.
Celebra la Presencia estando presente. Conoce que hay sólo
Un Ser Absoluto impregnando todo tu universo. Estate consciente
y así estate en el gozo.
Copyright 1999 por Marshall Govindan.
Todos los derechos reservados
|