Recibiendo la Gracia
de nuestro Satgurú Kriya Babaji Nagaraj - Parte
1
Por Marshall Govindan
Mi maestro, Yogui S.A.A. Ramiah, a menudo citaba tres requisitos
para recibir la gracia de Babaji: "La cantidad de gracia
depende de cuánta sadhana realizas, de cuánto
karma yoga o servicio haces y de cuánto amor o devoción
manifiestas", solía decir, no solamente con sus
palabras, sino también de la forma que requería
que viviéramos nuestras vidas, como residentes en su
ashram y en sus centros. ¿Qué quería
él decir exactamente cuando hablaba de "gracia",
"sadhana", "karma yoga" y "amor y
devoción"?¿Cómo se aplicaban estas
enseñanzas a las vidas de sus discípulos? Un
día escribiré un libro acerca de esto. Por ahora,
una breve descripción puede ayudar a los discípulos
de Babaji a encontrar el éxito en este y todos los
cinco planos de existencia.
"Gracia" es un término que
se puede encontrar en muchas tradiciones espirituales, y se
refiere a todo lo que recibimos que nos ayuda a evolucionar
y acercarnos a la Divinidad, hasta que finalmente experimentamos
nuestra Unidad. La Gracia a menudo toma la forma de sucesos
fortuitos que reconocemos como bendiciones, pero también
puede manifestarse como una bendición oculta, encubierta
de sufrimiento como consecuencia de alguna pérdida.
La Gracia puede ser experimentada también como experiencias
espirituales, como Luz Divina, visiones, éxtasis o
el descenso de una gran paz. Como esto sucede de forma espontánea,
lo atribuimos a alguna fuerza o entidad fuera de nosotros
mismos, normalmente a la forma Divina a la que tenemos más
devoción y con la que más nos relacionamos.
Como a menudo pasamos por largos periodos donde aparentemente
no hay ningún progreso en nuestra evolución
espiritual, a pesar de todos nuestros esfuerzos, buscamos
la Gracia de la Divinidad para que nos ayude a alcanzar nuevos
niveles de consciencia o experiencia. Ambos, la Gracia y el
esfuerzo, son necesarios para el progreso. Sin nuestros esfuerzos
para entregar nuestro ego, no hay espacio para que la Gracia
entre en nuestras vidas. En la consciencia del ego nos atribuimos
a nosotros mismos todas las cosas buenas que nos llegan, y
culpamos a Dios por las cosas malas. Pero cuando despertamos
del sueño de la consciencia del ego, descubrimos que
justamente es al contrario. Como mi maestro solía decir:
"Todo lo que es bueno se debe a la Gracia de Babaji,
y todo lo que es malo es cosa del ego". Siguiendo sus
propios impulsos de deseo, miedo y orgullo, el ego crea una
cadena de acciones y reacciones dolorosas. Cuando, no obstante,
purificamos el subconsciente y despertamos la consciencia
de la Presencia Divina, nos convertimos en un testigo y en
un participante, conscientemente guiado, de Su creación.
Las pequeñas sugerencias de la voz interior, en la
quietud de nuestra alma, son escuchadas y seguidas. Las resonantes
trompetas del ego, el deseo, el miedo y el orgullo, son cada
vez más ignoradas. La sadhana, el servicio y la devoción
son esenciales para cooperar con nuestro Satguru (guru supremo)en
esta sagrada transformación de la consciencia del ego
en la consciencia Divina, a través de la Gracia. ¿Qué
significan exactamente estos términos?
"Sadhana" significa literalmente
"disciplina", y se refiere a todos los esfuerzos
para recordar conscientemente la presencia de Dios o para
experimentar nuestro verdadero Ser. Quien practica yoga con
este fin se conoce como "sadhak" (hombre) o "sadhaka"
(mujer). Un "sadhak de Kriya Yoga" sería
uno que sigue el camino del "Kriya Yoga de Babaji",
practicando sus técnicas y siguiendo sus enseñanzas.
Estas técnicas se enseñan durante las iniciaciones
y los retiros. Lo mismo las enseñanzas, que se pueden
encontrar también hasta cierto punto en las publicaciones
que se han editado hasta ahora. De forma colectiva, estas
enseñanzas reciben el nombre de "Kriya Yoga Siddhantham".
Como la mayoría de las enseñanzas de Babaji
se han transmitido de forma oral solamente, se requerirá
que pasen un número de años antes de que se
puedan recopilar mediante libros o artículos de periódicos.
Las enseñanzas de Babaji son realmente la crema o forma
condensada del "Tamil Yoga Siddhantham", las enseñanzas
de los 18 Yoga Siddhas de Tamil. Los escritos más importantes
de éstas incluyen el "Thirumandiram", las
obras de Boganathar (que todavía deben ser traducidas)
y las de Agastyar (que todavía deben ser recopiladas
y traducidas). Los dos gurus de Babaji fueron Boganathar y
Agastyar, de modo que una completa comprensión de sus
enseñanzas requerirá que un día se publiquen.
Más que escribir, Babaji ha preferido cristalizar en
la forma de "Kriyas" o "técnicas yóguicas
prácticas" las enseñanzas que él
recibió de estos dos grandes Siddhas (o seres perfectos),
y alentar su difusión mediante unas pocas almas dedicadas
a la tarea, que él pudiera usar como instrumentos.
Un alma así era mi maestro, Yogui S.A.A. Ramaiah; todos
los actos de su vida estaban impregnados con el néctar
de la devoción a Babaji. Él solía decir,
sin embargo, que Babaji podría elevar a cualquier número
de almas al nivel de santos, sabios y siddhas, si solamente
se entregasen a Él.
Un "sadhak" o "sadhaka"
de Kriya Yoga es aquél que está conscientemente
intentando entregar su consciencia del ego a la consciencia
Divina, mediante la práctica sistemática de
las técnicas y enseñanzas de Babaji y los 18
Siddhas. "Sadhana de Kriya Yoga" se refiere a la
práctica de todas las técnicas y actividades
prescritas en el quíntuple camino de Babaji: 1) Kriya
Hatha Yoga, incluyendo asanas, bandas y mudras para el cuerpo
físico; 2) Kriya Kundalini Pranayama y las demás
técnicas respiratorias por la circulación de
la energía del prana en cuerpo vital, con el fin de
transformarlo; (3) Kriya Dhyana Yoga, el arte científico
de dominar la mente mediante las técnicas de meditación;
4) Kriya Mantra Yoga, el uso de sílabas de sonido para
invocar diferentes aspectos de las Divinidad, despertar los
chakras, etc; (5) Kriya Bhakti Yoga, el cultivo del amor y
las devoción por Dios y Su creación. Mediante
la práctica sistemática de estas cinco fases,
el sufrimiento causado por la consciencia del ego desaparece
gradualmente y es sustituido por la felicidad en los cinco
planos de existencia. Por ejemplo, cuando uno practica Kriya
Hatha Yoga sistemáticamente, experimenta una salud
física radiante, paz y relajación, y se libera
de las preocupaciones y de las tendencias del cuerpo físico
hacia la enfermedad, la inercia y el dolor. Uno puede entonces
sintonizar con las partes más sutiles del propio ser,
liberándolas gradualmente de las preocupaciones, que
a modo de nudos, le atan a un círculo de acciones y
reacciones dolorosas.
Mediante la práctica del Kriya Kundalini
Pranayama y otras técnicas respiratorias prescritas,
uno experimenta tremendas cantidades de energía que,
dirigidas adecuadamente por las técnicas Kriya Dhyana
de meditación, pueden servir como combustible para
vencer las tendencias que conducen a la pereza, el olvido
y la depresión. Trabajando juntos, el pranayama y la
meditación ayudan al sadhak de Kriya Yoga a volverse
cada vez más consciente de la Presencia de la Divinidad.
El Kriya Kundalini Pranayama lleva más y más
energía pránica hacia los centros más
elevados de consciencia del cuerpo vital: el centro del corazón,
donde aquella se manifiesta como creciente amor por Dios y
los demás; el centro de la garganta, con poderes más
grandes de autoexpresión a través de diferentes
medios; el centro de la frente, donde la intuición,
la creatividad y la clarividencia se manifiestas; y el centro
de la corona, donde la consciencia cósmica es realizada
y uno experimenta la Presencia Divina en todas partes.
La práctica de Kriya Dhyana Yoga purifica
el subconsciente y ayuda a sustituir el pensamiento y acción
habituales con la atención consciente en la que uno
es guiado en todas las actividades. Ésta comienza durante
breves momentos en las sesiones de meditación, cuando
uno se vuelve consciente de sus pensamientos y sentimientos,
como testigo de ellos, y progresa hasta permanecer consciente
durante las actividades diarias e incluso durante los periodos
de sueño. Uno aprende a estar atento y a discriminar
y rechazar aquellos pensamientos habituales que no son útiles
para permanecer en paz. Ello conduce finalmente a la experiencia
del samadhi, experimentado primero en el estado sin aliento
de comunión con Dios, "sarvihelpa" samadhi;
si éste se repite lo suficiente durante la vida diaria
como la experiencia contínua de Dios en todo, se conoce
"nirvihelpa" samadhi. Sin embargo, el ego (el hábito
de identificarnos con los propios pensamientos, incluyendo
el propio nombre, relaciones, historia personal y ambiciones)
permanece hasta que uno ha entregado toda la propia consciencia,
hasta el último deseo o miedo subconsciente, hasta
el nivel celular del propio cuerpo físico. Esto requiere
una enorme cantiad de sadhana, y hasta que el ego sea completamente
erradicado del propio ser, continuará creando perjuicios
en los todos los cinco cuerpos. Mientras el ego continúe
presente en algún nivel del propio ser, uno no puede
experimentar la meta del "Tamil Kriya Yoga Siddhantham",
que es la "entrega completa" a la Divinidad. La
característica de esta completa entrega es el "soruba
samadhi", donde las células del cuerpo físico
se vuelven, por así decirlo, "iluminadas",
o dirigidas conscientemente por el Ser Supremo. La Gracia
Divina desciende a todos los cinco niveles del propio ser.
Cuando el cuerpo físico se pone enfermo o muere, incluso
en el caso de los grandes santos, ello indica que al menos
su cuerpo físico no ha participado en su entrega e
iluminación. La inmortalidad física reside en
este punto. Cuando uno está completamente entregado,
uno sigue la dirección de la Divinidad.Pero la posibilidad
de la entrega completa, la meta del Kriya Yoga, depende de
la realización de lo Divino no sólo a nivel
espiritual, como en el caso de los santos, ni tampoco solamente
a nivel intelectual, mental y vital, como en el caso de los
sabios y los siddhas, respectivamente. Sólo los siddhas
más grandes, los llamados "Mah Siddhas",
ejemplificados por los 18 Siddhas, y aquellos mencionados
por la Teosofía, pueden ser considerados como totalmente
entregados a la Divinidad.
El Sadhak de Kriya Yoga debe incrementar
gradualmente el tiempo dedicado a estas prácticas,
e integrar en sus actividades diarias la consciencia desarrollada
en las prácticas. La meditación no es un fin
en sí mismo, sino un medio para obtener un fin. Debe
manifestarse al volvernos cada vez más conscientes
en "las pequeñas cosas de la vida". Así,
todas nuestras experiencias se convierten en terreno para
nuestras práctica de la "sadhana" o recuerdo
de la auto-consciencia del Ser.
Copyright: Marshall Govindan septiembre 1994. Todos los
derechos reservados.
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